Buenos Aires: Casa Rosada y alrededores

Este día es el último que pasamos en Buenos Aires y también en Argentina. Lo primero que tenemos que hacer para aprovechar el tiempo (nuestro vuelo sale por la tarde) es dejar preparadas las maletas. Nuestra ruta estará marcada por la cita para la visita guiada en la Casa Rosada. Te explicaré cómo conseguí el acceso (toda una anécdota).



Esta entrada pertenece a una serie sobre mi visita a Argentina, si aún no lo has leído te recomiendo que pases por Antes de viajar a Argentina.



Barrio Once. Lo primero que visitamos no fue algo turístico, aunque sí curioso. Entre mis pasatiempos se encuentra coser. Tengo, por ello, especial debilidad por las mercerías. Fuimos a una zona de telas. Mi prima nos contó que en latinoamérica (ella ha vivido en Ecuador, Perú y Argentina) es bastante común que haya barrios o calles dedicadas a un oficio. No se equivocaba. Es bastante impresionante como hay tiendas y tiendas, una al lado de la otra, telas, mercerías… Nosotros comenzamos en la esquina de Avenida Pueyrredón con Calle Lavalle (te dejo este punto de referencia: Locos por las telas ). Un poco mas adelante encontramos una Sinagoga de tamaño considerable. Conseguimos el tipo de tela que estábamos buscando. En otra entrada te contaré en qué empleamos esta compra.

Sinagoga

Nuestra siguiente parada fue el Teatro Gran Rex . Mientras hacíamos hora para nuestra visita guiada a la Casa Rosada , paramos a tomar un tentempié en Pizzería Podestá . Aproveché para buscar efectivo para nuestra comida, pues no en todos lugares aceptan pago con tarjeta y nuestros fondos para el último día ya escaseaban. Las casas de cambio ofrecían mal tipo y los cajeros de los bancos unas comisiones altísimas. ¿Solución? pues no es lo más habitual hacer esto en un viaje, y menos sin alguien de la zona (un argentino), pero yo había leído que era muy común… así que arriesgué. Hay personas en la calle (en mi caso en la calle Lavalle) que ofrecen cambiarte. Uno hace de captador, te dice el cambio que te ofrece (yo lo comparé en Internet y me pareció bueno) y te llevan al fondo de una zona comercial, donde en una trastienda te dan el cambio. Es un poco «fuera de onda» pero barato. En caso de tener que utilizar este método, mi recomendación es no ir solo y comparar en Internet el tipo de cambio.

Podesta

Casa Rosada . Nuestra visita fue toda una suerte porque la web no me dejó hacer la reserva previa. Te cuento más en Antes de ir a Argentina . Las visitas son solo guiadas y en intervalos de unos quince minutos. Hay que presentar el pasaporte o identificación para verificar en la entrada que estás en la lista. Nosotros no teníamos una hora asignada, por lo especial de nuestra reserva, así que nos asignaron aleatoriamente la hora de tour guiado más próximo. En la entrada se forman unas cuatro filas (distinguidas por distintas horas de entrada). Hay que esperar hasta que el guía aparece para invitarte a entrar por fin a la Casa Rosada. Los guardias tienen un uniforme muy original. La visita comienza en la planta alta. Se ven distintas estancias entre las que destacaría la sala de reuniones, los despachos del presidente y vicepresidente y el balcón que da a la Plaza de Mayo (famoso por ser aquel en el que se asomó Eva Perón). Coincidió que cuando nos tocó salir al balcón estaba produciéndose el cambio de guardia del Mausoleo al General San Martín en la Catedral (si quieres saber más puedes leer Día 4 Buenos Aires ).

Casa Rosada

Una de las historias que me impresionó es que hay un ala del segundo piso que da al patio que está cerrada con vidrieras. Fue uno de los presidentes que vivió en Casa Rosada (ahora el presidente no reside ahí) que era muy friolero, por lo que mandó cerrar con cristaleras. También la sala donde se hacen las ruedas de prensa, con un majestuoso color blanco y dorado. Para finalizar el tour se acaba en una sala en la planta inferior llena de bustos de personalidades de Argentina. La salida es por una puerta distinta a la de entrada. Así fue como vimos el Banco de la Nación Argentina.

Dando un paseo por la Plaza de Mayo, nos tocó ver una procesión que llegaba a la Catedral.

Cuando estés organizando tu viaje, puedes combinar esta visita con la segunda parte (después de la comida) de mi Día 4 Buenos Aires .

Los Inmortales . Restaurante con solera, de fama desde tiempos pasados con un estupenda carta. Llegamos caminando desde la Plaza de Mayo. Pedimos Milanesa y ternera. ¡Todo muy rico!

Los Inmortales

De aquí nos marchamos de nuevo a Palermo para, tras un descanso, marchar al aeropuerto internacional. Nuestro avión para España tenía como nombre Plácido Domingo.

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