Día 3- Islandia – Los glaciares

Esta entrada pertenece a una serie sobre mi visita a Islandia, si aún no lo has leído te recomiendo que pases por Antes de ir a Islandia o Día 2 Islandia

Nuestro día comenzó en el Hali Country Hotel con un desayuno abundante. Dado que el día anterior nos tocó avanzar en kilómetros para el alojamiento, debíamos retroceder una hora aproximada para la primera visita del día.
Vistas desde parte de la zona de desayuno


Cascada negra de Islandia o Svartifoss de piedra de basalto (estas tan bonitas con forma hexagonal). Lo primero que hay que hacer es llegar a la zona del Centro de Visitantes. Ahí tendrás que pagar el parking, 5,04€ que se pagan en una máquina dentro del edificio. Pide el número de matrícula (normalmente viene en el llavero de la llave del coche de alquiler) y el recibo de pago se recibe mediante correo electrónico: qué modernidad!!
En este centro tienes información de muchas rutas de senderismo. Si tienes tiempo para dedicar a esta zona, aquí te dejo algunas de las rutas y sus niveles de dificultad.
Distintas rutas de este Parque Nacional
Nosotros queríamos expresamente ver la cascada, así que iniciamos la ruta. Se encuentra siguiendo un sendero a la izquierda del Centro de Visitantes.
Camino de la cascada
El sendero hasta la cascada es bastante empinado y en nuestro caso conforme ascendíamos más calor nos daba. Tuvimos mucha suerte con el clima. Hay varios miradores por el camino, así como desvíos hacia otras rutas. Se puede admirar otra pequeña cascada, riachuelos y hermosas vistas de la naturaleza. La última parte de la ruta se vuelve más estrecha y hay que hacer una bajada por unas rocas (no especialmente difícil) pero si alguien va de salida, tendrás que esperar porque no entran dos personas a la vez. En la propia cascada hay un mirador con escalones a modo de gradas lo que permite descansar mientras se admira la grandeza de la naturaleza. La forma natural de las rocas nuevamente te deja hipnotizado, buscando una explicación a tal fenómeno. Se puede acceder al río que se forma después de la caída, bien saltando por las enormes rocas, o metiendo directamente los pies en el agua (realmente no es necesario).


El regreso al parking, se hace más llevadero porque es casi todo cuesta abajo. Duración total de la visita aproximadamente 1 hora y media.

Vistas hacia el parking

La Laguna Glaciar Fjallsárlón. Hay una explanada para dejar el coche. Ahí también están ubicadas las casetas de excursiones en la laguna. Contratamos la excursión en zodiac, pues el día anterior ya nos había picado el gusanillo.  Como siempre, sorprende que puedas llegar tan cerca, tocar el agua o incluso lanzar piedritas para romper la tranquilidad de la misma. Es tal el golpe de belleza que produce la laguna glaciar que se podrían pasar horas y horas del día haciéndole fotos (estuvimos 20 minutos aproximadamente).
En lo que esperamos para hacer la excursión conocimos a un chico que viajaba desde América haciendo la ruta en el sentido contrario al nuestro. Nos recomendó no subir al volcán Hverfjall porque es muy empinado y las vistas desde la cima le decepcionaron enormemente. Tomamos nota para nuestra ruta.
Frente a las casetas de las excursiones hay unos baños muy limpios que hay que pagar para acceder, salvo que hayas contratado alguna excursión, en cuyo caso tienes que pedir una tarjeta para evitar pagar.



Excursión en Zodiac. La excursión en zodiac por la laguna glaciar tiene un coste de 58,62€ por persona. Te proporcionan un abrigo (enorme y muy bien aislado, de hecho hasta te hace sudar) y salvavidas. En grupos se va caminando hacia un lateral de la laguna (en concreto hacia la derecha del glaciar, siempre mirando hacia el mismo). El guía narra en inglés cómo se forman los glaciares, por qué adquieren distintas tonalidades, e incluso toma en sus manos un pedazo de iceberg pequeño para que lo probemos y lo toquemos. La duración es de aproximadamente una hora. En mi opinión personal merece la pena hacerlo en esta laguna en lugar de en la otra porque está menos masificado.

Desde la zodiac, nuestro guía

Diamonds Beach. Conduciendo por la carretera toma un pequeño desvío hacia la derecha donde la gente deja los coches para acceder a la playa de los diamantes. Los iceberg conforme se hacen más pequeños por el deshielo, viajan río abajo hasta desembocar en la playa. Algunos con el oleaje terminan en la orilla, por lo que muchos aprovechan para subirse y tomarse una espectacular foto. La playa es hermosa, y sorprende tanto la vista que es difícil dejar de hacer fotos. Los iceberg están en movimiento saliendo del río a gran velocidad o siguiendo el vaivén del mar. Acostumbrados a ver veraneantes en el agua nadando con flotadores, la estampa que provoca esta playa es impactante. Duración de la visita: unos 15-20 minutos, depende de las fotos que quieras tomar y lo lejos que quieras llegar caminando.


La Laguna Glaciar Jökulsárlón. Conduciendo el coche para cruzar la carretera y dejarlo en la explanada de la izquierda, se puede acceder a la siguiente laguna de la ruta. La lengua de este glaciar tiene una desembocadura más suave que la otra laguna y tiene un color más oscuro, sin embargo, los iceberg parecen más grandes y más azules (el color azul se debe a que ese pedazo de hielo es más compacto, tiene menos aire en su interior). Puedes mover el coche a un lado y otro del río, para observar y hacer fotos desde distintas perspectivas. Además de las casitas de excursiones hay una tienda de souvenirs y baños públicos gratuitos.


Desde la laguna iniciamos nuestro camino hacia Egilsstaðir. Seguimos la carretera 1, realizando paradas en los pequeños fiordos para tomar fotos. Dado que habíamos leído que parte de la carretera 1 pasa a ser de gravilla, decidimos recortar la ruta tomando el desvío por la carretera 939. La carretera interior es empinada, de gravilla, con curvas cerradas y con el sol de frente. Sin embargo, los buses la transitan a gran velocidad así que nos armamos de valor y continuamos exitosamente la ruta. Se llega hasta la cima de una ladera para después bajar. En el camino se ven ríos, nieve, lagunas…

Algunas vistas de la ruta


Egilsstaðir: Elegí este lugar por ser un punto intermedio entre la ruta de este día y la del día siguiente, pero fue una gran elección. La ciudad en sí no tiene mucho que ver, pero tiene un lago muy cerca que se puede rodear en coche que tiene unas vistas preciosas, y nosotros llegamos en un momento ideal. Desde donde estaba nuestro hotel cruzando la carretera 1 caminando se llega a otro Guesthouse, que tiene un sendero hasta la laguna. Las instantáneas desde este lugar  nos sorprendieron gratamente.


Alojamiento en: Icelandair Hotel Herard . De todos los alojamientos que utilizamos es el que más «pinta» de hotel tiene. La habitación grande. Baño completo. Agua caliente natural. Hervidor eléctrico. Desayuno no incluido. Aparcamiento gratuito frente a la entrada. Llegamos sobre las 21.30

***Nota: A pesar de que la ruta en carretera duró varias horas desde la última laguna visitada y el hotel, no se hizo pesada porque paramos en varias ocasiones para tomar fotos de las vistas.  

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