Buenos Aires: Grandes Avenidas

En nuestro tercer día en la capital argentina, descubriríamos la grandeza de esta ciudad recorriendo sus grandes avenidas. Para llegar al centro, lo mejor es tomar el metro. Hoy visitaremos algunos edificios en su interior, pero no en todos se puede hacer reserva previa.

Esta entrada pertenece a una serie sobre mi visita a Argentina, si aún no lo has leído te recomiendo que pases por Antes de viajar a Argentina.

Café Tortoni . Elegante y señorial café. Al traspasar la puerta parece que teletransporta al pasado, época de bulliciosas mañanas y tardes con choques de tazas de café en medio de conversaciones de política o literatura. Tiempos en los que filosofar era casi un deporte y los cafés las redes sociales del momento. Está llena de homenajes a personalidades de estos ámbitos que han pasado su tiempo entre estas paredes. Si puedes, recomiendo que incluyas en tu ruta una parada para degustar un desayuno o merienda. Nosotros probamos el “submarino”, los churros o la medialuna. Hay varias salas (no todas suelen estar abiertas) donde continúan los recuerdos o menciones. Especialmente me llamó la atención una placa a Federico García Lorca, poeta de Granada que pasó un tiempo en Buenos Aires. En ocasiones esta cafetería tiene cola de espera. Nosotros tuvimos mucha suerte y no tuvimos que esperar. En la acera junto a la entrada hay una escultura, homenaje.

Palacio Barolo . Este edificio en la época fue muy puntero. Inspirado en la obra la Divina Comedia de Dante cada parte representa uno de los estratos que se describen en el libro, así como siguen las cifras y medidas tomadas de sus claves. Se puede entrar en el hall (el infierno). Para ver el resto del edificio hay que contratar una de las excursiones disponibles (la empresa que las realiza varía dependiendo del día). Puedes consultar más información sobre cómo organizar tu visita dependiendo del día en Antes de ir a Argentina.

Para hacer la misma visita que hice yo, debes acudir a la hora de la visita unos 15 minutos antes. Como no puede reservarse on line es posible que cuando acudas ya no queden plazas disponibles. Eso fue lo que me pasó, motivo por el que regresé más tarde. Lo hice en la penúltima visita del día. Esto permitió que nos tocara el atardecer sobre Buenos Aires. Con el ascensor se sube hasta la primera terraza. Después ya se sube andando hasta los balcones redondos que bordean la torre alta. Finalmente se llega al faro. El arquitecto tuvo la idea de unir los haz de luz de este faro y el del edificio que se construyó en Montevideo, Uruguay, pero geográficamente este hecho era imposible. Fue una idea novedosa, pues era algo muy original tener un faro en mitad de la ciudad. La escalera para acceder se va haciendo cada vez más estrecha. Una vez arriba el cristal que rodea la lámpara del faro tiene forma de asiento en la parte baja. Fue ahí donde el grupo nos fuimos sentando. La noche había caído durante nuestro ascenso, por lo que cuando encendió el faro la luz se tornó mágica: ¡estaba dentro de la luz de un faro! Pero sobre todo en uno de los edificios más altos de Buenos Aires. Las vistas desde cada uno de los pisos son extraordinarias. Por su situación están a la vista la mayor parte de los edificios representativos de Buenos Aires. A mí en particular me encantó la plaza del Congreso vista desde las alturas. Las luces del atardecer sin duda contribuyeron a que fuera una experiencia espectacular.

Plaza del Congreso. Esta amplia plaza cuenta con árboles típicos de Argentina que tienen la peculiaridad que sus ramas adquieren tanto peso que caen hacia el suelo. En esta plaza hay varios elementos a tener en cuenta. Uno de ellos es la escultura de El pensador de Rodin (una de las copias que hay en el mundo). Otro es el Monolisto Kilómetro 0 . Quizás pasa desapercibido porque está dentro de una valla y la inscripción casi no se ve (está en el suelo). Lo que más destaca sin duda es el Monumento a los Dos Congresos situado frente al edificio del Congreso. Se trata de una fuente de grandes proporciones, que no funciona a todas horas, lo que es una pena si te toca la fuente desactivada. En el lateral derecho (si nos situamos mirando hacia el Congreso) hay un edificio donde se puede ver un molino. Está bastante deteriorado pero tiene un punto muy bonito. Ojalá lo reformen.

Congreso de la Nación Argentina . Imponente edificio que recuerda al capitolio de Washington o el de La Habana. Se puede acceder a su interior, solo se necesita estar unos 15 minutos antes de la hora de las visitas guiadas y llevar un documento de identidad. Se recorren distintas salas que tienen diferentes usos. Se podría destacar el Salón Rosado o de Eva Perón, que contiene el sudario con el que fue velada (donado por Aerolíneas Argentinas). Lo más importante son las salas de la Cámara de los Diputados y la Cámara de Senadores. No pudimos visitar el Salón Azul, que es el que está situado justo debajo de la cúpula. La guía estupenda, nos contó muchas anécdotas e hitos históricos del edificio. Si tienes tiempo en tu visita a la capital, recomiendo que pases a verlo.

Avenida Corrientes . Esta avenida está repleta de teatros así como de tiendas de libros y música. En la zona más cercana al obelisco, el suelo comienza a llenarse de Estrellas, que recogen a importantes personalidades del medio artístico. En mi caso justamente los que yo conocía estaban situadas en la entrada del Teatro Gran Rex: Cris Morena, Natalia Oreiro, Diego Torres o Patricia Sosa.

Teatro Gran Rex

Pizzería Güerrín . Argentina no sólo es conocida por su carne en lo que a gastronomía se refiere, sino también por su influencia italiana. Esta pizzería es una de las más conocidas, y las colas para pedir o conseguir una mesa así lo demuestran. La pizza argentina se caracteriza por una base de masa gruesa y abundante queso. Una de las más conocidas es la Fugazzetta, que contiene queso y cebolla. Sólo permiten pago en efectivo.

´Pizzería Güerrín

Obelisco . Símbolo de la ciudad. Ahí puedes encontrar las letras B y A de Buenos Aires. Es un lugar imprescindible para hacerse una foto. Por supuesto, si quieres una sin nadie, tendrás que hacer la cola que armoniosa y respetuosamente la gente guarda. El obelisco se encuentra entre la Avenida 9 de Julio y la Avenida Corrientes. La primera es una de las avenidas más impresionantes que he visto. Cruzar es casi un deporte de riesgo con todos los carriles que tiene para ambos sentidos.

Plaza Lavalle . La entrada principal del Teatro Colón está en esta plaza.

Plaza Lavalle

Teatro Colón . Es recomendable reservar las entradas para la visita con antelación por dos motivos: uno es que puedes elegir antes a qué hora y qué día te interesa, y el otro motivo es que evitarás las colas de la compra. El acceso a los tour guiados se hace por la Plaza del Vaticano . La visita merece la pena porque cuentan la historia de la creación del teatro pasando por distintas estancias, entre ellas el propio auditorio. El Teatro no sólo ocupa el espacio del edificio en alto, sino que bajo tierra es bastante extenso donde se ubican los talleres del propio teatro, porque cada obra que se representa crea tanto vestuario como escenografía aquí mismo. Después todo esto que se hace se guarda, hasta tal punto que han tenido que habilitar otros lugares donde se conservan. Una pregunta muy común es  saber  hasta cuándo se guarda. Por ahora la respuesta es por tiempo indefinido. Por el contrario, las visitas quedan a expensas de que haya ensayos o pruebas, lo que puede modificar el recorrido. En nuestro caso nos tocó la sala principal del teatro a oscuras porque estaban probando la iluminación para un estreno que había esa misma noche. Curioso también es que las obras que se representan no duran más de unos tres meses, lo que hace cuestionarse la cantidad de inversión que se hace en cada uno de los elementos que compondrán la obra.

Teatro Colón (interior)

Otras paradas pero de interés no turístico fueron en La Revistería Cómics y Entelequia. Para los amantes del manga, el anime, Harry Potter o los héroes de Marvel, aquí podrán encontrar casi cualquier cosa y a muy buen precio.

Regresamos a nuestro alojamiento también en metro. La utilización del mismo es muy sencillo. Puedes comprar una tarjeta de transporte recargable. Solo puede pagarse en efectivo. No olvides que en Buenos Aires se conoce con el nombre de «Subte». Aquí te dejo información sobre las Tarifas Subte y del Mapa Subte.

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