Día 2- Islandia – Cascadas y avión


Esta entrada pertenece a una serie sobre mi visita a Islandia, si aún no lo has leído te recomiendo que pases por Antes de ir a Islandia o Día 1 Islandia

Amanecimos en nuestro hotel de Reikiavik. Después de tomar un excelente desayuno. Llevamos nuestras cosas al coche, pusimos gasolina e iniciamos la ruta del día:

Keldur. Carretera de gravilla.  Es una pequeña aldea muy coqueta con un río y unas pequeñas casitas para los animales. Hay un guía (pagando) muy amable que da un tour por el interior de las casas típicas. Mi recomendación personal: no es una visita imprescindible. Solo si cuadra en ruta y tiempo.


Cascada Seljalandfoss y  Gljúfurárfoss. Desde la carretera 1 se toma el desvío de la carretera 249 y pronto se ve la zona de parking (5,98€) donde nosotros dejamos el coche. Pero si continúas hacia adelante por la carretera 249 hay otro acceso a un lugar donde se puede acampar, y también se puede aparcar de manera gratuita.  Entre ambas cascadas hay un sendero al pie de la ladera que las comunica y que se puede caminar fácilmente ya que es prácticamente llano. Mi recomendación es visitar primero la cascada Seljalandfoss.

Para llegar desde el coche a la cascada: Si lo dejaste donde el parking llegarás directamente al acceso derecho de la cascada. Cruzando un puente de madera (que posibilita una panorámica general de la cascada) se llega al acceso de la izquierda (el sentido de izquierda o derecha lo comento siempre mirando hacia la cascada, he hecho un esquema en la foto insertada abajo).  Si lo dejaste en la zona de acampada tendrás que caminar hacia la derecha siguiendo un pequeño río hasta el acceso izquierdo de la cascada.
Accesos a la parte posterior: Ambos accesos te permiten llegar a la parte posterior de la cascada, esto es, de la caída del agua. El de la izquierda tiene un gran tramo de escaleras y después un camino empinado de rocas que suele estar embarrado por el agua. El de la derecha tiene menos escaleras y un camino empinado más llano, además hay un saliente para hacer una foto genial. Nosotras entramos por la derecha y salimos por la izquierda. Recomendable llevar chubasquero y calzado apto para el agua. La experiencia de pasar detrás de la gran columna de agua es impresionante. Hay que tener cuidado con el suelo resbaladizo. La mejor opción si se viaja con niños es acceder y salir por el lado derecho.
Foto tomada desde el acceso del parking

Parte posterior del acceso izquierdo


Tras salir de Seljalandfoss (si has decidido ver esta cascada primero) siguiendo el sendero a la izquierda llegarás a la otra cascada. Si dejaste el coche en la zona de acampada y decidiste visitar primero Gljúfurárfoss tendrás que dirigirte un poco a la izquierda, verás el río que sale de entre la montaña. Si tienes calzado impermeable hasta el punto de que puedas meter los pies en agua literalmente, no hará falta que te cambies, en caso contrario te recomiendo que lo cambies por unas chanclas o botas de agua, ya que para acceder a Gljúfurárfoss tendrás que entrar río adentro. No es profundo, al menos en la época en la que fuimos, llegaba a cubrir hasta los tobillos. El fondo del río son piedras gruesas por lo que si el calzado no tiene una suela buena sentirás no haberla llevado. El impermeable también es imprescindible si no quieres acabar lleno de agua, ya que el agua cae desde una abertura que hay en la parte superior de la gruta. Es una de las cascadas menos conocidas pero realmente una de las más impresionantes. Merece la pena llenarse de agua.


Nota: *** Tras la salida de esta cascada nos cambiamos los pantalones que estaban empapados y nos volvimos a calzar las botas. Para ello, llevar una toalla facilita la tarea. Los asientos traseros del coche nos hicieron las veces de tendedero para todo lo mojado. El agua, a pesar de ser junio, estaba helada, hasta casi no sentir los pies. ***

Mirador del volcán Eyjafjallajökull. Este fue el volcán que entró en erupción hace unos años y que llenó de humo y cenizas el espacio aéreo europeo. Por suerte o por desgracia, según se mire, creo que puso a Islandia en el mapa «turístico». Hay un centro de visitantes, pero en la actualidad está cerrado.
Antiguo Centro de Visitantes

Skogafoss. Una de las cascadas más conocidas de Islandia y también una de las más bellas. Desde el parking (gratuito) se accede a la parte inferior de la cascada y al río de agua que produce. Puedes acercarte todo lo que quieras, pero la fuerza del agua es bastante grande, por lo que intimida un poco. En la derecha hay una gran escalera de metal que te lleva a la parte superior de la cascada, justo donde el salto de agua. Una vez arriba puedes seguir un camino que va paralelo al río que baja hasta el salto. Seguimos la ruta unos cuantos kilómetros arriba. Mi recomendación personal es: si buscas tener una gran vista de la cascada desde arriba, mejor no subas, porque realmente la cascada no se ve completa porque está demasiado lateral, sin embargo hay unas vistas excepcionales de la zona (el río, el campo…). En resumen no es algo imprescindible subir.


Sólheimajökull: siguiendo la carretera 221 que es de gravilla se llega a uno de los glaciares de este país. Tiene color casi negro por los sedimentos de la montaña, que en su formación ha ido acumulando. Algunas excursiones con crampones se realizan desde aquí. Fue nuestro primer contacto con un glaciar.


Solheimasandur Plane Wreck o avión abandonado. Lo vi en muchos «diarios de viaje» o en muchos comentarios sobre fotos originales en Islandia. Incluso llegué a leer que es difícil de encontrar y por eso había guardado hasta las coordenadas en google maps. Sin embargo, sí que está señalizado e incluso hay un cartel con consejos según la época del año. Si bien la foto (si consigues que no salga nadie más que tu en ella) es genial, muy original, la carretera de gravilla ahora cortada al tráfico que llega hasta el avión supone una hora de caminata en terrero inestable. Desde donde se deja el coche (zona parking habilitada) no se ve el avión. Nosotras caminamos tranquilamente charlando, sin correr, y tardamos aproximadamente una hora en llegar. Luego obviamente otra hora en volver. Aunque en el cartel se indica expresamente que no se debe de subir a la parte superior del avión, los turistas hacen cola para subirse y hacerse fotos. Nuestra visita mereció la pena porque unas chicas americanas decidieron hacer esa peripecia pero cuando quisieron bajar… no sabían!! Así que unos chicos españoles que viajaban en bicicleta tuvieron que ayudarlas, lo que fue toda una experiencia… No pudimos parar de reír en un buen rato. Mi recomendación personal: la foto está chula pero debes de plantearte si en tu ruta quieres perder dos horas por una foto.


Acantilado de Dyrhólaey. La carretera la cierran a determinadas horas (en nuestro viaje a las 19.00). Nosotras llegamos casi al cierre y en media hora nos dio tiempo a verlo todo bien. Hay dos miradores. Para el mirador más alto (desvío a la derecha), el del faro, la carretera es empinada, estrecha y de gravilla, apta para conductores atrevidos. Desde aquí las vistas del famoso arco sobre el agua son mejores que desde el otro mirador. También suele ser un lugar ideal para ver frailecillos pero nosotras no vimos ninguno. Sin embargo, desde el otro mirador (siguiendo la carretera de frente, o a la derecha si sales del mirador más alto) las vistas de la playa negra son increíbles.


Reynisfjara Black Sands o playa negra. Parking gratuito. Baño: 1,71€. Hay cafetería. Esta playa tiene impresionantes columnas de basalto (piedra que tiene forma hexagonal de manera natural) en las que puedes escalar, sentarte y hacerte mil fotos. Tengo especial debilidad por esta piedra pues me fascina las formas que adquiere sin ninguna intervención humana. Dentro de la playa y caminando hacia la izquierda además de admirar los monumentos de roca (trolls) podrás ver una gruta (Hálsanefshellir Cave) con piedras de Basalto. Se podrían pasar horas y horas tratando de entender cómo es posible que la naturaleza haga maravillas como esta. Pasamos unos 20 minutos en este lugar.


Vatnajökull se puede ver desde la carretera, y es el mayor glaciar de Islandia.

Vik.  Pueblito junto a un río. Desde la Iglesia hay unas magníficas vistas del valle y de los trolls de Black Sands.


Kirkjugólf: es una formación de basalto (como una alfombra de basalto) que se asemeja al suelo de una Iglesia. Se accede mediante una cancela, que parece que está cerrada pero está abierta. Mi recomendación personal: no es una visita imprescindible. Solo si cuadra en ruta y tiempo.

Laguna Glaciar Jökulsárlón desde el coche camino al alojamiento.

Alojamiento en: Hali Country Hotel. Magnífico. La entrada es máximo a las 21.00 horas pero nosotros llegamos unas dos horas después. Lo solucionaron dejando en el hall de nuestra zona de alojamiento (son distintas casas) un sobre con mi nombre y la llave. En el hall disponíamos de zona de té y café, así como una nevera de uso común. La habitación amplia. Camas cómodas. Baño privado. Probamos por primera vez (al menos de manera consciente) el agua caliente natural. La zona del hotel estaba a pie del mar. El desayuno está incluido: es abundante y variado. Pudimos probar algunas mantequillas de sabores por ejemplo.


Nota: *** Si puedes, lo ideal es buscar alojamiento cerca de Hof, pues nosotras al día siguiente nos tocó retroceder 55 minutos para ver una cascada que nos dejamos este día mientras que desde Hof hubieran sido solo unos 20 minutos. Por desgracia en nuestro viaje no encontramos disponibilidad cercana y tuvimos que avanzar en kilómetros para alojarnos. Aunque como el hotel fue genial no nos importó. ***

Trayecto aproximado en coche: 355km 4h 48 minutos

Los puntos visitados están señalados en Islandia, Conclusiones



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