Tailandia: Bangkok Día 2

Despertamos en nuestro segundo día en la ciudad en Siri Heritage Bangkok Hotel (más información en Tailandia: Alojamiento). Estupendo amanecer desde nuestra ventana. La habitación asignada tenía una magnífica ubicación pues en la misma planta teníamos el acceso a la piscina, al desayuno y a la puerta de entrada / salida independiente a recepción (que se podía usar con la tarjeta de la habitación). Yo disfruté de un desayuno variado aprovechando el buffet libre.

ventanabangkok

Esta entrada pertenece a una serie sobre mi visita a Tailandia, si aún no lo has leído te recomiendo que pases por Antes de viajar a Tailandia.

Dimos un paseo similar al del día anterior (más información en Día 1 Bangkok). Nuestros compañeros de barrio tenían ya dispuesto su particular mercadillo. Caminamos hasta llegar al templo Wat Ratchapradit Sathitmahasimaram. Y entramos otra vez para admirar las pinturas del interior del templo que no pudimos ver bien, por respeto a los monjes que estaban rezando. Para conocer más de este templo puedes visitar Día 1 Bangkok.

Esquema de consulta en esta entrada:
Gran Palacio y Buda Esmeralda
Wat Pho
Wat Arun
MBK Center
Terraza Sirocco

Continuamos caminando hasta llegar al acceso del Gran Palacio en la calle Na Phra Lan. Es muy recomendable llegar temprano para la visita porque luego se llena de turistas en cantidades estratosféricas.

Gran Palacio

El Gran Palacio. La entrada (500 Baht) permite el acceso a Wat Phra Kaew (Templo del Buda de Esmeralda). Puede adquirirse por Internet (Entradas en web del Gran Palacio). Nosotros decidimos comprarla directamente allí para poder elegir cuál de los dos días de visita de la ciudad dedicaríamos a verlo. Junto con la entrada, pagamos por una audio guía (200 Baht y depósito de tarjeta de crédito o pasaporte). Es muy recomendable porque explica muy bien cada una de las partes que componen el Gran Palacio pero tiene un defecto: hay límite de tiempo para su uso. Cuando te entregan la audio guía (hay en español), te facilitan por escrito las instrucciones y un mapa de situación. Ahí, en bolígrafo, el chico anota a qué hora debes devolverla.

El Gran Palacio tiene tanto que ver y tanta foto bonita que es difícil seguir estrictamente el tiempo. Nosotras lo que hicimos fue escuchar la audio guía al tiempo que veíamos lo que correspondía, escuchar lo posterior al Templo del Buda de Esmeralda sentadas para poder regresar a devolverlo a tiempo y luego (con un sello en la mano al más puro estilo de discoteca) volvimos a entrar para hacer la visita con más tranquilidad y tomando todas las fotos que se nos antojaron. Era nuestra primera visita en Bangkok en la que realmente coincidimos con muchos turistas. De hecho, nos cruzamos con unos granadinos y conocimos a un argentino que viajaba solo. También sería la entrada más cara que adquirimos en el viaje.

granpalacio

La construcción del Palacio Real de Bangkok comenzó en el año 1792 durante el reinado de Rama I. Su nombre en tailandés es Phra Borom Maha Ratcha Wang. Dentro del palacio está el templo Wat Phra Kaew (Templo del Buda de Esmeralda), que alberga en su interior al Buda de Esmeralda que realmente está tallado en jade en el siglo XV y cuenta con sólo 45 centímetros de altura. Es el más valioso y venerado de Tailandia. No pueden hacerse fotos en el interior y hay que acceder descalzo. Son también muy importantes los murales que rodean el recinto, tanto por su buen estado de conservación como por el detalle de todas las escenas que representan.

granpalacio2

De todo lo que la audio guía nos contó a mí se me quedó un detalle: en uno de los edificios, en un ala, aun se conserva una cama antigua del año no recuerdo cual, pero que todos los reyes de Tailandia, una vez son coronados, deben pasar su primera noche, o al menos eso fue lo que entendí.

Es realmente una visita obligada y que recomiendo. Vas a encontrar mucha gente, por lo que, repito, es imprescindible llegar temprano. Como anécdota te diré que al principio de nuestra visita, la audio guía de mi amiga le daba problemas. Quiso dar la vuelta para cambiarla pero cuando se dio cuenta de la cantidad de gente que se avecinaba, desistió de su idea. Afortunadamente la audio guía se autoarregló y pudo disfrutarla.

Volver a esquema

Wa Pho o Templo de Buda Reclinado

Wat Pho (200 Baht). Es muy conocido por el Buda Reclinado gigante que tiene el templo principal pero no es lo único que merece la pena visitar. Está situado muy cerca de El Gran Palacio, es por ello que recomiendo la visita conjunta. El Buda Reclinado está recubierto de pan de oro. Lo que más me impresionó fueron los pies pues las plantas están talladas. La imagen encaja casi perfecta en el templo en el que se encuentra, lo que hace factible la pregunta de ¿qué fue antes la imagen o el templo? El pasillo que lo rodea caminando no es especialmente ancho. A las espaldas del Buda Reclinado hay muchos recipientes. Representa la tradición budista de pedir limosna. Puedes adquirir un «paquete» de monedas por un importe, pero debe ser justo ese importe porque no tienen cambio. Después simplemente es ir echando monedas en los distintos cuencos. Nosotras no pudimos hacerlo aquí pero nos desquitamos en Chiang Mai.

Hay mucho turista que la visita a este complejo la termina aquí, es decir, ven el Buda Reclinado y ya, pero tiene mucho más para ofrecer. Con la entrada dispones de una botella de agua gratis que además recoges tu misma en un puestecillo (se fían de la honradez de la gente). Cerca de este puesto vimos un gato «catatónico». Ya te hablé de esta peculiaridad en los animales en Tailandia en Día 1 Bangkok. No sé si sea por el calor, pero suelen estar tumbados, sin casi percibirse movimiento.

El complejo está compuesto por varios edificios, hileras de Budas y la escuela de masaje tailandés, famoso en el mundo entero. Nosotras quisimos no dejar pasar la oportunidad y fuimos a pedir cita. Hubo un detalle que se nos pasó por alto: no éramos las únicas con esa idea. Eso se tradujo en que el tiempo de espera era de cuarenta minutos. Una opción hubiera sido que al entrar en el templo hubiéramos ido directamente a pedir la cita, así el tiempo de espera lo hubiéramos empleado en ver el complejo, pero nosotras lo habíamos hecho al revés. La chica de recepción nos indicó que la escuela tenía una «sucursal» muy cerca y que allá posiblemente habría menos tiempo de espera. Le tomé una foto al mapa de ubicación y salimos en su busca.

Volver a esquema

Masaje Tailandés

Centro de masaje Tailandés + mapa

Por el camino entramos a una tienda de regalos. Coincidimos con una pareja de canarios. Ella tenía problemas de estómago por la comida de Tailandia. Intercambiamos impresiones y continuamos. No fue difícil encontrar el lugar, te dejo la ubicación: Chetawan Health Center. Nos atendieron en seguida con el mismo precio que la escuela del Buda Reclinado (320 Baht cada una), así que estábamos en el lugar correcto. Nos pasaron a una sala con muchas camas tipo chill out unas al lado de las otras. Nos ubicaron una junto a la otra.

Lo curioso del masaje tailandés es que lo hacen con la ropa puesta. La cama, al ser grande, permite que las masajistas se suban y se muevan de un lado o a otro de la cama. El masaje se basa en ejercer presión en determinados puntos por todo el cuerpo. Dan masaje tanto boca arriba como boca abajo. Hay que decir que después de la paliza de caminar toda la mañana el masaje nos supo a gloria y salimos súper relajadas. Al acabar, como habíamos pagado al entrar, dimos las gracias y salimos. Una chica nos fue a buscar porque se nos había olvidado recoger el té fresquito que nos daban gratis. Nos fuimos al borde del río a contemplar las vistas de Wat Arun desde la otra orilla en lo que acabamos el té.

Decidimos quedarnos a comer en la zona. Revisamos los tres restaurantes que había al lado del río y escogimos uno que goza de una Estrella Michelín (Supanniga Eating Room). A día de hoy, puedo decir que fue la mejor comida de nuestro viaje en Tailandia. Por si eso fuera poco, las vistas desde el restaurante son excelentes. Los platos que más me gustaron fueron Isan Steak-Beef y Khao Klook Ka Pi, los recomiendo. Total para dos personas 1.236 Baht.

Para nuestra mala suerte, con motivo del cumpleaños del Rey todos los embarcaderos del río estaban cerrados. Dimos varias vueltas hasta darnos cuenta de que era general. Había incluso policía custodiando los accesos. Nuestra idea era cruzar el río para llegar a Wat Arun, la siguiente visita del día. Con esa opción tardaríamos solo unos minutos en llegar. Como no nos quedó otra, intentamos solicitar un Grab (más información en Tailandia: Transporte) pero ya iniciaba el horario complicado. Decidimos utilizar el famoso Tuk tuk (más información también en Tailandia: Transporte). Nos costó parar a varios para negociar el precio (260 Baht). Fue bastante más caro que un Grab pero hay que reconocer que fue bastante divertida nuestra experiencia. Lo malo del Tuk tuk es que tragas toda la polución del tráfico. Como la experiencia dicen que es un grado, yo llevaba mi mascarilla de la tienda Miniso comprada en Buenos Aires, Argentina, que me ayudó a lidiar con la polución (Aquí te cuento dónde en Día 4 Buenos Aires., también te hablo de esa tienda en China que fue donde la descubrí). Mi recomendación es que lleves una para que el viaje sea más agradable. El Tuk tuk no puede llegar a la puerta de entrada de Wat Arun, por lo que hay que caminar hasta llegar.

tuktuk
Tuk tuk en Bangkok

Volver a esquema

Wat Arun o Templo del amanecer

Wat Arun (templo del amanecer – 50 Baht). Con 82 metros de altura, la torre (prang) central del templo Wat Arun es la más alta de Bangkok. La arquitectura del templo es de estilo Khmer y recuerda a los templos de Camboya. En las esquinas del templo se sitúan cuatro prangs de menor altura. Todas las torres del Wat Arun están decoradas con porcelana china. Nuestra visita coincidió con la puesta de sol, que fue bastante bonita.

Wat Arun

En los alrededores del templo hay otros pequeños edificios que también pueden visitarse de manera gratuita. Hay un jardín muy bonito. Nuestra idea era haber vuelto a tomar el barco para cruzar el río y ver el atardecer, pero como decía, estaban con preparativos para el cumpleaños del Rey y el río estaba tomado por grupos practicando algo que podría asimilarse al «remo». Finalmente, por este motivo no pudimos ver el atardecer desde el otro lado del río pero sí desde las orillas. El color del cielo tomaba tonalidades preciosas, incluido ese tono morado que se ve en la foto.

Caminamos hasta el punto en que nos había dejado el Tuk tuk y probamos a solicitar un Grab. La opción más económica no estaba disponible pero pedimos uno del siguiente precio y tuvimos suerte (154 Baht). Una pareja estaba en la misma situación sin encontrar Grab disponible, así que le di el consejo de tomar la opción un poco más cara y ¡bingo! consiguieron también uno. Siempre hay que ayudar al que ve uno despistado.

Entradas

Nuestra idea era ir al centro comercial MBK porque habíamos leído que en ocasiones había Muay Thai, conocido como boxeo tailandés. Si aún no estás muy familiarizado con la ciudad de Bangkok una de las cosas que más sorprende es su capacidad para albergar unos centros comerciales impresionantes y ser una de las ciudades para compras favoritas en Asia. En la zona de Siam (la había mirado para ubicar el alojamiento) se encuentran varios de los centros comerciales más impresionantes de la ciudad: MBK Center, Siam Parangon, Siam Discovery, Central World, Siam Center. Por supuesto no son los únicos de la ciudad.

Volver a esquema

MBK Center

MBK Center. Es un enorme centro comercial lleno de tiendas en un sin fin de plantas. Para nuestra mala suerte, el día que fuimos no había Muay Thai, por lo que decidimos dar una vuelta para recorrer tiendas. Yo encontré Daiso, una de mis tiendas favoritas en Japón (te hablé de ella en Día 3 Tokio), pero no tenía la misma variedad que en Tokio, aún así compré unas cuantas cosillas. En la planta superior era como entrar en la era de la tecnología. Nosotras acabamos comprando unas tarjetas de memoria y yo un cable largo para el móvil para usarlo en caso de necesidad con la batería externa dentro de la mochila (y porque ese día el cable se me había quedado en el hotel).

Desde aquí decidimos ir hasta la famosa Terraza Sirocco que sale en la película «Resacón 2. ¡Ahora en Tailandia!«, que varias personas nos habían recomendado. Desde MBK Center decidimos utilizar el metro para llegar para así probar otro transporte (más información en Tailandia: Transporte). La parada estaba muy cerca del centro comercial y no nos dejaba muy lejos del destino, así que fuimos en la línea BTS Silom Line. No fue muy difícil seguir las instrucciones para adquirir el ticket del metro. Las máquinas permiten elegir idioma. Te dan una tarjeta de plástico que posteriormente cuando sales se la traga la torno – máquina.

Tarjeta de Metro de Bangkok

Volver a esquema

Terraza Sirocco

Terraza Sirocco. Uno de nuestros errores fue no habernos informado con anterioridad a la visita sobre qué era esta terraza. Yo no la tenía contemplada en el planning del viaje, por ello no sabía nada. En lo últimos días antes de partir, varias personas nos la recomendaron, y como en principio se trataba de la terraza de un hotel, pensamos que no tendría mayor dificultad. Nos habían hablado de que las consumiciones eran algo caras pero que se podía tomar de todo. Este desconocimiento hizo que la señora que te espera en los ascensores nos timase, o así lo sentimos. Nuestra historia te la contaré (Tailandia: En busca de una terraza de película), pero aquí quiero informarte de lo que hay para que no te pase como a nosotras.

Entrada torre

Desde la parada del metro en la que nos bajamos, Saphan Taksin, hay unos 5-7 minutos de recorrido. El barrio es oscuro (la iluminación nocturna no es algo que destaque especialmente en esta ciudad). Mi impresión es que donde se encuentra el hotel es bastante normal (por no decir cutre) para la importancia que se supone tiene el hotel. La entrada es bastante majestuosa pero no se accede al hotel directamente, pues la recepción estaba en otro lado. De hecho por donde nosotras entramos, siguiendo las indicaciones de Google Maps, había locales vacíos y una impresión de que esa planta se encontraba en reformas. Localizamos el acceso al ascensor para subir a la terraza.

Lo primero que no me gustó es que no dejan subir bolsos-mochilas de tamaño que ellos consideran grande y donde los dejas viene a ser un espacio delimitado por mesas como si fuera la consigna pobre de una discoteca. Ahora viene lo importante. En este edificio, perteneciente al hotel de la cadena Lebua, conocido como The Dome, existen cuatro espacios: Breeze, Lebua Nº3, Sky Bar y Terraza Sirocco. Lo que sale en la película «Resacón 2. ¡Ahora en Tailandia!» son estas dos últimas. Por tanto, insiste en que quieres ir a esas que son en la azotea y no a las otras dos que realmente están en la planta 52.

Indicar, que las vistas desde Lebua Nº3 merecen la pena, y aunque no fue lo que buscábamos, no nos decepcionó. Pudimos, al salir, ir a la azotea y tomarnos fotos de manera gratuita indicando que ya habíamos consumido en la planta 52. Tomamos dos cócteles (Glamour y Oscietra Passion) que nos costaron un riñón (lo más caro de todo el viaje en proporción). A favor diré, que la presentación de Oscietra Passion causó furor porque otra mesa a nuestro lado nos copió y la pidió también. Precio por dos cócteles 3.766,40 Baht. Obsérvese que fue más caro que nuestra comida en el restaurante con Estrella Michelín. Aquí te dejo la anécdota: Tailandia: En busca de una terraza de película.

cocteles

Al salir del edificio The Dome, me llegó el mensaje con lo cobrado en la tarjeta por los dos cócteles. Fue tal la impresión, que acabamos cenando en el McDonald’s del Centro Comercial Robinson. Nuestra idea original había sido cenar en The Dome, pero la mala información que nos dio la empleada donde se toman los ascensores no nos permitió escoger otra opción. Cena para dos personas 308 Baht.

Desde aquí tomamos un Grab (128 Baht) para regresar al hotel. Se nos hizo demasiado tarde y al día siguiente nos tocaba cambiar de ciudad y, por tanto, un buen madrugón.

Volver a esquema

Si te ha gustado no olvides compartir, comentar o dar Me gusta.

Entradas relacionadas:

Si quieres recibir un correo cuando haya una nueva publicación puedes registrarte aquí:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: