Myanmar: Yangón

Inicialmente esta ciudad, que es la capital de Myanmar, no estaba en los planes de visita. La organización del viaje a este país giraba en torno a Bagan. Precisamente es un lugar que no tiene aeropuerto internacional por lo que para salir o entrar al país hay que pasar obligatoriamente por Mandalay o Yangón. Puesto que entramos al país por Mandalay, decidí que la salida la podríamos hacer por Yangón con una escala larga que nos permitiera visitar la capital. Así llegamos con Mann Yadanarpon Airlines de Bagan a Yangón (más información en Antes de viajar a Myanmar).

Pertenece a una serie sobre Myanmar, si no lo has leído aún, te recomiendo Antes de viajar a Myanmar



Una vez en el aeropuerto nuestra misión era dejar las maletas, ya que al ser una escala larga no había conexión de equipaje. Nos costó en 19,89 euros (pagado con tarjeta) para dos maletas grandes y dos mochilas. Lo siguiente fue tomar un Grab (7.000 kyats) para dirigirnos a la primera visita (consulta más sobre este modo de transporte en Antes de viajar a Myanmar).

Esquema de consulta de esta entrada:
Shwedagon Pagoda
Sule Pagoda
Yangón City Hall
Emmanuel Baptist Church
Jardín Mahabandula
Hotel Strand
Lago Kandawgyi

Shwedagon Pagoda. El Grab nos dejó junto a las grandes esculturas blancas que franquean la entrada. Hay que descalzarse (sin calcetines también). Tras subir una larga escalera con techos decorados con pinturas se llega al complejo que es dominado por una gran estupa dorada que mide casi 100 metros. Se dice que guarda en su interior huesos y un pelo de los ocho que habían de Buda. A su alrededor hay muchos santuarios con numerosas figuras de Buda. Aprenderíamos después que suelen ser donaciones de la gente. Un señor muy amable se ofreció a hacernos de guía y explicarnos con la barrera del idioma algunas de las costumbres en los distintos santuarios. Seguimos atentamente las indicaciones y oramos junto a este señor. Se aprecia que los templos son un centro de reunión social pues personas de todas las edades se reúnen en torno a los santuarios.

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Tras realizar la visita tomamos otro Grab (2.400 kyats) al siguiente punto del recorrido. El conductor fue muy amable y nos estuvo enseñando muchas palabras. Nos reímos mucho porque le preguntamos cómo se decía «Te quiero» y nos dijo que eso no podía decirse a cualquiera, entonces fingimos distintas situaciones en las que podía o no podía decirse y el conductor moría de la risa con nuestras ocurrencias.

Sule Pagoda. 05.00-21.00. Destaca porque se encuentra justo en medio de la ciudad como si se tratara de una rotonda más. Se dice que en la estupa central hay una reliquia de un pelo de Buda. En comparación con la anterior, su tamaño era mucho menor y prácticamente la estupa dominaba el espacio, girando literalmente todo en torno a ella. Había una barca pequeña colgada de una cuerda que servía para poner peticiones y hacerla llegar a la estupa. Nosotras encendimos unas velas en el Buda que representaba el día de la semana en el que estábamos. Lo curioso es que este templo está literalmente en una rotonda en medio de la ciudad.

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Yangon City Hall. En las inmediaciones de Sule Pagoda encontramos el Ayuntamiento de Yangón, construido por los británicos. Destaca la sobriedad del edificio color blanco sobre otras construcciones cercanas.

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Emmanuel Baptist Church. Entre tanto templo budista nos llamó la tención esta iglesia. Accedimos al interior donde reinaba el silencio. Llegamos justo antes de que lo cerraran.

Maha Bandula Park (Mahar Bandula Park). Continuamos la visita por este parque dedicado al general Mahabandula, un héroe de la primera guerra anglo-birmana. El obelisco que preside el parque es un monumento a todos los que cayeron en la lucha por la independencia en el siglo XX. En esos momentos estaba rodeado por un mercado. Mucha gente en estos puestos estaba comiendo en torno a una mesa central donde se cocinaba la comida. Vimos muchos monjes, sobre todo niños monjes con su túnica color rosa palo. Iban con su cuenco pidiendo. Le echamos dinero. A pesar de que la comida llenaba la mayor parte del mercado el olor no era desagradable.

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Hotel Strand. Callejeando llegamos para contemplar este hotel desde fuera. Fue inaugurado en 1901. Grandes escritores han pasado por aquí. Los suelos son de teca y mármol. Tiene la cafetería The Estrand Café donde se puede acceder. Nosotras decidimos poner rumbo al siguiente punto.

Tomamos otro Grab hasta el siguiente punto (2.700 kyats).

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Lago Kandawgyi. Cuando investigaba lugares para visitar en Yangón encontré vistas maravillosas de este lago pero sobre todo porque a sus orillas se encuentra el llamado palacio Karaweik. Se trata de un edificio con forma de pájaro que parece flotar sobre el agua, siguiendo el ejemplo de las barcazas reales con varios pisos y míticos pájaros. Es un restaurante que ofrece espectáculo. Nosotras no tendríamos tiempo para sentarnos a comer por lo que la mejor opción sería verlo desde el lado opuesto del lago y admirar su reflejo.

La fortuna nos sonrió y la posición del sol hizo que las fotos que tomamos tuvieran unos colores espectaculares. Cerca del punto al que nosotras llegamos, conocido como Beautiful View Bench, está el parque natural Kandawgyi desde donde puede apreciarse el reflejo de la pagoda Shwedagon. Compramos unas bebidas y unos aperitivos sentándonos tomando un descanso.

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Cuando estipulamos que sería bueno ir encaminándonos al aeropuerto solicité un Grab. No se nos había ocurrido que en ese momento era hora punta en Yangón, así que encontrar un Grab disponible se estaba volviendo complicado. Esperamos bastante tiempo y decidimos ir caminando para salir más hacia una carretera principal hasta que vimos un taxi. Negociamos el precio (10.000 kyats) para que nos llevara hasta el aeropuerto. Por el camino paramos para recoger a otro señor que se cambió por el conductor. Al parecer el conductor del taxi no sabía ir al aeropuerto. El tráfico fue horrible y la hora de estar en el mostrador de facturación se nos estaba echando encima. Ellos mientras masticaban regaliz tornando sus dientes en un tono negro-rojizo.

Cuando llegamos al aeropuerto corrimos como alma que lleva el diablo para recuperar las maletas. Ya en el mostrador de facturación la chica de la aerolínea nos dijo que no nos preocupáramos. El aeropuerto tiene grandes salas vacías enmoquetadas, sin un propósito específico, quizás para futuras ampliaciones. Volamos a Bangkok con Thai Airways. Puedes saber más en este enlace sobre cómo hacer Reservas: vuelos.

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