Miyajima, Japón

Antes de informarme sobre Japón para mi viaje no tenía ni idea de que existiera esta isla, Itsukushima , ni que fuera más conocida por Mijayima . Sí que había visto un montón de veces la foto del Tori Flotante (tori sobre el agua), pero no sabía dónde era.

Esta entrada pertenece a una serie sobre mi visita a Japón, si aún no lo has leído te recomiendo que pases por Antes de ir a Japón


Para entender bien de qué estamos hablando, una Tori es un arco tradicional japonés que suele encontrarse a la entrada de los santuarios sintoístas (Jinja), marcando la frontera entre el espacio profano y el sagrado. Consisten en dos columnas sobre las que se sustentan dos travesaños paralelos, frecuentemente coloreados de tonalidades rojas o bermellones. Algunos poseen tablas escritas montadas entre las barras horizontales. (Definición extraída de Wikipedia).



Este Tori es famoso por encontrarse en el mar, y por tanto, cuando la marea es alta, lo puedes encontrar «flotando» sobre el agua. Sin embargo, cuando la marea es baja puedes acercarte caminando hasta incluso tocar el Tori. Aunque parezca una frikada (entiéndase por algo muy friki, poco común) para no llevarte sorpresas cuando visites esta isla, es necesario mirar las mareas. No se me habría ocurrido sino lo hubiera leído en Internet, pero realmente es muy útil: Mareas en Itsukushima.  Recomiendo echar un vistazo antes de estar en el sitio, para entender o interpretar los datos.

Bien, según la consulta del día, la marea estaría baja toda la tarde, por lo que era mejor ir por la mañana.
Viajamos desde Kioto, por lo que nuestra ruta incluye parada en Hiroshima, cambio al JR y luego caminando (muy cerca) coger el ferry que viene incluido en la JRP (Japan Rail Pass).
Como me mareo en barco, casi siempre escojo la opción de quedarme en la cubierta. Las vistas desde el mar son impresionantes. En el barco también entran vehículos.

Este lugar es tan famoso que encontramos mapas y leyendas en español en la estación de la isla. Realizando un paseo cerca del mar, donde puedes encontrarte simpáticos ciervos (o Bambis como yo les llamo), llegas a una Tori de piedra que indica que estás llegando muy cerca del Santuario.

Nuestra suerte (un poquito influenciada por nuestra consulta de las mareas) nos permitió ver el Tori con agua (si bien no un montón de agua, pero con agua que es lo que cuenta). En el mismo paseo hay unas escaleras que permiten bajar al mar, o la arena (depende del nivel). Cuando nosotros llegamos ya no había agua en el santuario, por lo que si te situabas en el pequeño riachuelo que baja del mismo puedes tener una estupenda panorámica sin necesidad de pagar la entrada del Santuario Itsukushima (que fue lo que nosotras hicimos).



Subimos por el lado opuesto, hacia el Salón del Tesoro y caminamos por la parte trasera del Santuario. Al volver, el agua había bajado tanto que ahora te podías acercar al Tori, así que regresamos. Yo me había comprado y comido un par de ostras , típicas del lugar. cerca de la Pagoda de cinco pisos .




Tras nuestra sesión de fotos, decidimos continuar mirando la isla más hacia el interior paseando por la calle Comercial Omotesando en busca de la Paleta para arroz más grande del mundo. Muchas tiendas y restaurantes, puestos de comida… Decidimos probar otra cosa típica: bolita rellena ( Hiroshima beef steamed bun ).
En el puerto hay que tener cuidado porque hay dos filas para tomar un barco. Una sirve para la JR, la otra no. Hay baños en la estación.

Entradas relacionadas:

Si quieres recibir un correo cuando haya una nueva publicación puedes registrarte aquí:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »
A %d blogueros les gusta esto: