Día 6- Islandia – En busca de focas

Esta entrada pertenece a una serie sobre mi visita a Islandia, si aún no lo has leído te recomiendo que pases por Antes de ir a Islandia o Día 5 Islandia

Nuestro día comienza con un buen desayuno en el hotel. En el comedor coincidimos con una pareja de españoles que también están dando la vuelta al país en sentido contrario a nosotros. Ellos estarán más días y en el punto en que nos encontramos ellos llevan cinco días a sus espaldas mientras que a nosotros contando con el día en curso nos quedaban tres. Está claro que cada quien elige su ruta, y ellos habían decidido visitar los fiordos del noroeste de Islandia, que no estaban en la nuestra, pero también ellos tenían más días disponibles.

Ólafsfjörður es la localidad donde estaba nuestro alojamiento. Dimos un paseo y tomamos rumbo al siguiente punto.
Siglufjördur, pueblito pesquero precioso. Creo que de todo el día de hoy es el que destacaría.
Hofsós: hermosas vistas de la costa con mi maravillosa roca basáltica. Hay unos baños termales, aunque yo los llamaría con todo el cariño «piscina de pueblo» (07:00-13:00/17:00-20:00) que están al borde de un acantilado con vistas al mar.
Baños en Hofsós
Sauðárkrókur: localidad en el entrante del fiordo. Paramos para ver caballos típicos islandeses que estaban sueltos en un campo cerca de un hospital.
Caballos islandeses

Borgarvirki, es una antigua fortificación defensiva de piedras de basalto. Está totalmente en ruinas y en mi opinión personal no merece específicamente una parada.
Borgarvirki

Hvítserkur. Hay una zona de aparcamiento, gratuito, y desde este punto se sigue un sendero totalmente claro que nos lleva al mirador donde tenemos de frente la “roca-troll”.
Sendero hasta la «Roca-Troll»
Las vistas desde el mirador son muy buenas, pero si se quiere ver o tocar la propia «roca-troll» en la parte derecha del mirador inicia un sendero muy empinado, no señalizado (típico camino de cabras que se ha formado a base de pisarlo). Confesaré que no fui capaz de seguir bajando y me quedé a mitad esperando que mi amiga completara lo que habíamos empezado y pusiera por las dos nuestra banderita de éxito. Tuve una lesión en el tobillo (rotura de astrágalo y maelolo peroné añadido a daño en tendones  y ligamentos) la cual me dejó con algunas limitaciones de movimiento. Es en estas situaciones cuando más las noto (las limitaciones) por lo que el terreno empinado e inestable me hicieron quedarme a mitad de camino. Vi a incluso gente bajar sentados…
Illugastadir seal watching, para ver focas. Este punto no está especialmente claro ni señalado en el camino. Nos orientamos por lo que decía Google Maps. Paramos en varios sitios, tratamos de acercarnos al mar… pero no tuvimos suerte en nuestras primeras paradas. Después hay un cartel enorme anunciando focas y una zona habilitada para aparcar (gratuita). Bajamos y nos encontramos con una playa de piedras, y por fin focas!!! Con nuestra cámara no se alcanzaban a fotografiar bien, pero sí que se podían ver descansando en un «islote» de piedras entre la orilla y el mar abierto.
Focas en las orillas de las rocas

** Nota: Alcanzado este punto de nuestra ruta, siendo las 15.30, y viendo que sólo nos quedaba un punto previsto de nuestro plan del día tuvimos que replanear la tarde.  En kilómetros este día estaba casi a la altura del resto, pero las visitas en cada punto nos habían llevado menos tiempo. Al día siguiente habíamos creado una ruta más ambiciosa (en lo que a kilómetros se refiere) por lo que nos tocó decidir si adelantar puntos de la siguiente ruta aun teniendo que regresar al alojamiento. La decisión fue la acertada y nos permitió beneficiar al día siguiente, sin embargo, si hiciéramos de nuevo la ruta elegiríamos un alojamiento en Bogarnes para no hacer el camino de ida y vuelta al hotel.

Alojamiento en: North West Hotel & Restaurant. Situado a pie de carretera con una gasolinera muy cerca. Habitación pequeña con litera. Baño privado pequeño. Zona de aparcamiento en la propia puerta. No tiene ascensor. Servicio de agua caliente para té o café (o en nuestro caso para las sopas instantáneas) en una sala de estar justo antes del acceso a las habitaciones. Cuenta con restaurante. Desayuno incluido (una parte te la sirves tú mismo y otra parte te la lleva a la mesa el empleado). Venden recuerdos y postales. Descansamos un poco antes de ponernos de nuevo en camino.

–  Hraunfossar, cascada. Aparcamiento gratuito. Baños públicos de pago, aunque cuando nosotros fuimos estaban abiertos. Zona de restaurante / cafetería. Hay un sendero señalizado que lleva hasta un mirador justo en frente. El agua de esta cascada emerge de un campo de lava y cae sobre el río Hvítá. El color del agua es quizás su mayor fuerte, así como el casi un kilómetro de ancho que ocupa la caída. No es especialmente caudalosa y se podría decir que eso la hace más mágica. Eran las siete de la tarde y el cielo no estaba azul, sino más bien nublado así que nuestras vistas no eran consecuencia de efectos ópticos. Mientras se camina observando la cascada se llega al siguiente punto de la ruta.
–  Barnafoss o Cascada de los niños. Desde mi apreciación personal la llamaría rápidos en lugar de cascada, pero como punto a favor diré que lo más interesante del lugar es que el nombre lo recibe en base a una leyenda famosa. Cuentan que una Navidad los habitantes fueron a la Iglesia y dos niños decidieron quedarse en casa. Una vez finalizada la misa y todos hubieron regresado a sus casas, estos niños habían desaparecido. Las pistas llevaron a su madre hasta el río Hvítá donde en este punto había un arco de roca que hacía las veces de puente. Al parecer los niños intentando cruzar, cayeron al río y murieron ahogados. Entonces la madre destruyó el arco para evitar que esta tragedia se volviera repetir. Obviamente en la actualidad no hay pistas de dicho arco, aunque sí que hay un puente al que los turistas no tenemos acceso.
Barnafoss

– Regresamos al hotel sobre las nueve de la noche. Cena y descanso.

*** Nota: Como he comentado, si hubiéramos sabido con antelación que en este día el tiempo empleado iba a ser menos, a pesar de tener los mismo kilómetros que otros días, la ubicación del hotel la hubiéramos situado en Bogarnes e incluido en este día la visita del Kolugljúfur Canyon, que en nuestro caso hicimos al día siguiente dada la cercanía con nuestro hotel. Indicar que la mayor parte de las carreteras utilizadas son de gravilla e incluso en algunos lugares estrechas. También atravesamos otro túnel de doble sentido y un solo carril, aunque en este caso sí que tenía varios semáforos a lo largo del mismo (entre Siglufjördur y Tröllaskagi).

Los puntos visitados están señalados en Islandia, Conclusiones

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