Acción de gracias en Nueva York

Acción de Gracias es una festividad estadounidense que muchos conocemos por la popularidad en series y películas de este país. Quién no ha visto los capítulos de Friends, de Big Bang Theory o de Felicity por nombrar algunos ejemplos.

Realmente supe la historia de esta celebración en una de mis clases de inglés. Thanksgiving Day tiene sus orígines en 1620 cuando muchos colonos ingleses llegaron a Plymouth. El invierno y el hambre acabaron con muchos de ellos. Así los indios nativos enseñaron a los ingleses a cultivar y cazar. En otoño, cuando recogieron la cosecha, invitaron a los indios a una gran cena para compartirla. Esto se consideraría la fiesta de la cosecha que más tarde se convertiría en lo que hoy conocemos como Acción de Gracias. Fue Abraham Lincoln quien proclamó de forma oficial que se celebraría el último jueves de noviembre. Casi cien años después se declaró festivo nacional.

Como comentaba, la televisión con sus series y películas nos ha enseñado que es una fecha señalada donde los estadounidenses intentan reunirse con su familia o seres queridos. En ocasiones incluso le dan más importancia que a la cena de Nochebuena. Entre los elementos imprescindibles están el pavo relleno, la salsa de arándanos, el puré con la salsa gravy (que es la propia de cocinar el pavo) y verduras.

Mi cena de Acción de Gracias en Nueva York

Cuando viajo me gusta empaparme de la historia local del sitio que visito. Al elegir mis fechas para ir a la costa Este de Estados Unidos quise que coincidiera con este día en Nueva York por distintas razones. La principal fue porque en esta ciudad se celebra tradicionalmente un desfile organizado por los grandes almacenes Macy’s. Se caracteriza porque utiliza globos gigantes. Diría que es mundialmente conocido por la televisión o las películas. Este desfile (o Parade que es como se dice en inglés) inicia a las nueve de la mañana y tiene una duración de tres horas.

Desfile de Macy’s en el día de Acción de Gracias en Nueva York

Los globos se inflan un día antes en las calles colindantes al Museo de Historia Natural de Nueva York. La afluencia de público supera cualquier expectativa por lo que es importante llegar temprano para verlo. El desfile no sólo lo componen estos globos que son sujetados mediante hilos por muchas personas que visten iguales siguiendo la temática del globo, sino que también hay carrozas, majorettes que realizan coreografías, bandas de música y mucha animación. Los niños son quienes más disfrutan y gracias a ellos, en mi caso, es que supe quién o qué era cada uno de los elementos que íbamos viendo. Cierra el desfile la carroza de Papá Noel o Santa Claus.

Carroza de Papá Noel en el desfile de Macy’s

La ciudad de Nueva York se ve distinta este día porque debido al desfile la seguridad se incrementa y las calles se cortan al tráfico. Muchos lugares están cerrados al público o tienen horario restringido. Algunas cosas son más caras por ser festivo. Debido a esto en mi visita pude disfrutar de Times Square prácticamente sin gente y ver Good morning America que se graba ahí mismo.

Elegimos un restaurante, TSQ, cerca de Times Square que ofrecía menú especial de Acción de Gracias. Coincidimos con unas chicas alemanas que estaban como nosotros experimentando por primera vez esta festividad. Fue agradable el lugar, la comida y el merecido descanso después de un intenso día.

El domingo anterior asistimos en Harlem a una misa con coro gospel. Por suerte, elegí una comunidad no enfocada 100% al turista por lo que pudimos disfrutar de una celebración real. Hubo un momento que se pidió a los feligreses que se unieran en grupos para orar por Acción de gracias. En mi grupo una señora mayor agradeció que visitantes de tantas partes del mundo fuéramos con ellos a compartir ese día. Fue algo muy emotivo que aportó valor al gospel.

Algunas de las actividades que sí pudimos hacer a pesar del festivo fueron subir al Empire State Building, pasear por Central Park o patinar sobre hielo. De todo esto ya te hablaré en mis próximas entradas sobre mi visita a Nueva York.

En una ocasión unas amigas y yo quisimos festejar este festividad en nuestro país, España. Así que organizamos una cena en casa de una de nosotras. Cada una intentó reproducir un plato típico. En mi caso hice el puré con salsa gravy. Antes de comenzar cada una expresó su agradecimiento por algo. Es interesante lo que nos aporta cada país que visitamos. Adoptar tradiciones de otros lugares aunque sea de manera puntual nos puede enriquecer no solo en la parte cultural sino también en el alma viajera.

Por cierto, al día siguiente a Acción de Gracias se le conoce como Black Friday o Viernes Negro que se supone da inicio al período de compras navideñas con un montón de rebajas. Las más contundentes suelen ser en tecnología. En Nueva York puede ser una buena oportunidad para comprar en Macy’s o en la Quinta Avenida, o como hacen muchos turistas acudir a los centros comerciales llenos de tiendas Outlets (bajos de precios). En los últimos años este período de rebajas se ha ido ampliando y en ocasiones podemos encontrar buenas gangas desde los días previos.

Y tú, ¿has podido vivir Acción de Gracias en Nueva York? ¿Cuál fue tu experiencia?

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